martes, 12 de julio de 2011

Dónde está el fluir natural?




El hombre es un ser pensante, pero sus grandes obras las realiza cuando no calcula ni piensa. Debemos reconquistar el “candor infantil”, a través de largos años de ejercitación en el arte de olvidarnos de nosotros mismos. Logrado esto, el hombre piensa sin pensar. Piensa como la lluvia que cae del cielo; piensa como las olas que se desplazan en el mar; piensa como las estrellas que iluminan el cielo nocturno, como la verde fronda que brota bajo el tibio viento primaveral. De hecho, él mismo es la lluvia, el mar, las estrella, la fronda.” Zen en el tiro al arco.

Durante los últimos días he reflexionado como la vida fluye de manera natural, es una increíble sinfonía donde se mezclan los cinco elementos para generar bienestar a la humanidad, también es cierto que los seres humanos hemos interrumpido y atropellado con nuestros excesos nuestro mundo interno y externo.

El fluir de la comunicación humana
También he observado que no hemos dejado que nuestra comunicación interior ni exterior fluya, ya que al utilizar en exceso la comunicación verbal y no verbal, regularmente interrumpimos el fluir natural de nuestra vida en un afán de explicar todo lo que nos rodea, es allí cuando obstruimos el fluir natural del ser.

Un ejemplo del fluir de la comunicación lo podemos encontrar en los niños, ellos se expresan de una manera libre y sincera, quizás has pensado que son demasiado crueles, es posible que sea de esta forma y es tal vez porque este es el tipo de comportamiento que han observado a su alrededor.

Quizás has observado que en la medida en la que crecemos nos rodeamos de más y más argumentos, muchos de ellos aferrados y poco flexibles al fluir, considero que cuando las relaciones y la comunicación no fluyen de manera asertiva es cuando en nuestro interior no hemos dejado brotar la intuición y la sensibilidad para que podamos conversar con transparencia y amor.

¿Cómo puede fluir tu comunicación asertiva?
• Quiero hacerte una invitación, observa la lluvia y reflexiona sobre la forma como brota, si analizas con detenimiento verás como fluye de manera natural, de esta forma debes crear un comunicación que surja de manera espontanea y desde tu esencia.

• Cuando te comuniques sé tú y sobre todo di la verdad, una mentirá no se puede echar hacia atrás, es un gran obstáculo en las relaciones.

• Cuando tu comunicación fluye es evidente que a tu vida llegaran personas con almas hermosas que sentirán tus vibraciones.

Una vez qué el hombre haya alcanzado ese estado de evolución “espiritual”, será maestro Zen de la vida. No necesita, como el pintor, de lienzo, pinceles ni colores. No necesita, como el arquero, de arco, flecha ni blanco, ni de otros recursos. Se sirve de sus miembros, de su cuerpo, cabeza y órganos. Su vida en el Zen se expresa por medio de todos esos “instrumentos” importantes como manifestaciones suyas. Sus manos y pies son los pinceles. Y todo el universo es el lienzo sobre el cual pintará su vida durante setenta, ochenta y hasta noventa años. El cuadro así pintado se llama “historia”. Zen en el tiro al arco

Y cada historia nueva y maravillosa en nuestra vida, la pintamos a través de nuestra comunicación de nuestro lenguaje, construimos acuerdo movilizados por medio de la comunicación poderosa.

Cuéntame si tu comunicación fluye o si tienes limitaciones que no te permiten su fluidez.

Carolina Cadavid

Creadora del curso http://tucomunicacionpoderosa.com/detalles/
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