martes, 2 de octubre de 2012

Gente Tóxica/Personas conflictivas






Napoleón Bonaparte dijo que la envidia es una declaración de inferioridad.



Sin embargo al igual que ocurre con el estúpido, el envidioso puede ser un enemigo muy peligroso, movido por un irrefrenable deseo de destruir al que ha logrado el triunfo y la excelencia.


No todos estos tipos se ajustan al mismo patrón. Los hay arrogantes que te restriegan su supuesta superioridad, hostiles que maltratan verbalmente, déspotas que nos anulan en el trabajo, psicóticos que te ponen en peligro o neuróticos que te arruinan la vida. Aunque presentan diversos perfiles psicológicos, todos comparten dos rasgos : son manipuladores e intratables. Solo la experiencia ayuda a detectarlos a tiempo y evitar el contacto con ellos. ¿ Se les puede calificar como gente toxica? Psicólogos y psquiatras dicen que si. Son vampiros que se alimentan de las energías ajenas, parásitos sociales que tratan de dominar a sus victimas para rebajarlas, anularlas o destruirlas. Convivir con ellos es una pesadilla. Sus conductas enfermizas enfurecen al ser más equilibrado y sus emanaciones envenenan los sitios por los que pasan.


Como una secta . En 1995 la escritora y experta en comunicación Lillian Glas publicó Relaciones tóxicas, libro en el que introdujo por primera vez un término que ha calados en el habla cotidiana, en artículos periodísticos, en series de televisión o en canciones pop, como Toxic, con la que Britney Spears ganó un Grammy. En su nuevo trabajo, Hombres tóxicos, Glass describe el perfil de estos vampiros psíquicos: Algunos tienen tan baja su autoestima y se sienten tan deprimidos que para subir su estado de ánimo son capaces de absorber la alegría de la gente que los rodea. Su estrategia envolvente, que enmascara su poder venenoso, nos hace caer en sus redes sin apenas darnos cuenta. Cuando nos percatamos, ya es tarde. Muchos son manipuladores que estudian a sus victimas para dar con sus vulnerabilidades. Buscan gente a la que les cuesta decir no y que teme la confrontación. Su principal objetivo es la destrucción del contrario. Algunas de sus herraramientas son el acoso moral y el maltrato verbal, con las que lentamente te aislaran de tus deseos, amistades y familiares. Los sujetos tóxicos actúan con la misma estrategia psicológica que usiaría una secta destructiva.


Los casi son los peores. Ronald Schouten, psiquiatra de la Harvard School Medicine, y James Silver, abogado criminalista, son los autores de Almost a Psychopath ( El casi psicópata), donde describen a las personas que muestran sólo algunas de las características de la psicopatía pero que pueden resultar letales para la gente que convive con ellas. De hecho, este perfil supone un problema mayor que los genuinos psicópatas, ya que es más abundante y esquivo. Los autores también lo llaman psicópata exitoso, porque le suele ir bien en la vida a pesar de su comportamiento patológico y de la cantidad de víctimas que acumula. Según el psicólogo argentino Bernardo Stamateas, autor de Gente Toxica, estos parásitos sociales fingen ser tus amigos, ofreciéndote su lado más inofensivo, para ir, poco a poco, minando tu seguridad, con comentarios sutiles y bromas e irnonías supuestamente inocuas: En realidad, su objetivo es reducir tu estima y tu valor para que sus figuras aumenten. Buscan el poder y el control sobre todo y sobre todos.


Esa es la estrategia que utiliza el jefe descalificador para desprestigiar a sus subordinados. Critica tanto a los que toman iniciativas propias como a los que no hacen nada por prudencia. Es el profesional de los dobles mensajes que pide al mismo tiempo dos tareas ambivalentes. Su meta es rebajar al inferior que está a su cargo y robarle su seguridad.


Otro modelo de individuo tóxico es el que ejerce el poder con descalficaciones y maltratos. Es el violento verbal, que siempre encuentra ocasión para polemizar y crear conflicto. Estos vampiros psicológicos se creen portadores de una verdad absoluta. Incapaces de discutir de forma civilizada, imponen sus criterios a voces e impiden la replica de sus interlocutores, a los que insultan mostrándoles su incompetencia. Su agresividad es contagiosa.


Aunque no todos son tan violentos, los tóxicos siempre son desestabilizadores. Es el caso del neurótico, que vive angustiado tanto por lo que dice y hace como por lo que no dice ni hace. Su afán de perfecconismo y su necesidad de ser querido le vuelven posesivo e insoportable.


Una vez detectado al tóxico ¿ cómo escapar de el cuando se trata de tu madre, hermano o jefe? Los terapeutas sugieren que la única salida es alejarse de ellos. Pero claro, ¡ qué hacer si el sueldo y la supervivencia del afectado dependen, por ejemplo, de un jefe despótico! Mal asunto.


La filósofa Diana Cohen Agrest cree que nuestra obligación es huir de los vínculos que atan a personas y situaciones destructivas, pero advierte sobre la estigmatización del tóxico: Los humanos no actuamos de manera determinada para siempre. Estamos en constante proceso de construcción. Es posible cambiar hacia actitudes más positivas.


El factor crisis. Otros expertos piensan que el problema no proviene tanto de las personas como de las situaciones envenenadas a las que estamos expuestos. Son los escenarios de la vida los que nos envenenan poco a poco. El psicólogo español Juan Cruz señala que el aumento de estímulos negativos producidos por la recesión económica está elevando la toxicidad y modificando los estados de ánimo. El paro trae inseguridad, miedo e indefensión, lo que activa un potente mecanismo de alerta neuronal. Para el cerebro es como si un dinosaurio estuviera a punto de atacar, explica Cruz . Eso se agrava al recibir mensajes contradictorios de los medios que te bombardean con la crisis y a la vez te dicen que serás feliz si compras un coche, subraya este psicólogo.


Y por lo que se refiere a los vampiros psíquicos, los especialistas piensan que la mejor opción es huir de ellos. Cada uno debe ser dueño de su mente, su cuerpo y sus emociones, no el inquilino de los sentimientos y objetivos de un manipulador. Poner límites a todo lo que nos frena no es una opción, es un derecho. dice Bernardo Stamateas.


Fuente: Revista Muy interesante No. 376 Septiembre 2012, pág.25-26


Vídeo Redes No.113 minuto 23, "Sabemos que no sabemos lo que decidimos" donde dan un enfoque positivo de cómo sacar partido a la emoción de la envidia.







Personas conflictivas 

No te dejes intimidar por ellas : " El secreto está en controlar nuestros impulsos, tomar aire y actuar con la cabeza"

A todos nos ha pasado alguna vez, que hemos perdido los nervios y hemos reaccionado de la peor forma posible ante un malentendido, un comentario desafortunado o una crítica infundada. Salir airoso/a de estas situaciones, a veces delicadas, pasa por aprender a dominar nuestras emociones.

No tenemos el poder de cambiar la actitud de aquellas personas que nos incomodan o nos producen cierto malestar, pero si podemos mejorar nuestra respuesta y evitar que " el mal rollo" que propagan a su alrededor nos afecte.

Actúa con inteligencia
Las personas conflictivas pierden el control de la situación cada vez que no se salen con la suya, lo que las convierte en esclavos de sus circunstancias. Los individuos que tienen un buen control de si mismos, en cambio, saben adaptarse a la realidad y, aún más importante, encuentran soluciones sin caer en la ofensa, la manipulación o el enfrentamiento.

Controla el impulso : Hay una gran diferencia entre reaccionar y responder.  En el primer caso, actuamos movidos por el impulso, mientras que en el segundo lo hacemos después de reflexionar acerca de cuál es la respuesta más acertada ¿ Eres de los que saltan a la primera? Antes  de dejarte llevar por el primer impulso, haz una respiración honda y completa. Este simple gesto te ayudará a serenarte y a dar con una respuesta más meditada.

Relativiza : No te tomes cualquier arrebato, salida de tono o crítica como algo personal. Imagina, por ejemplo, que alguien ha  sido maleducado contigo en la cola de un cine. Antes de responder con toda tu artillería, piensa quién tiene el problema: ¿ él o tú ? Si es la otra persona quien está de mal humor, te puede la impaciencia, etc. lo más probable es que hubiera tenido esa misma actitud con cualquiera, es decir, el ataque no iba dirigido a ti personalmente. Este cambio de perspectiva, te situará fuera de su zona de tiro y te ayudará a encontrar una respuesta menos explosiva.

La mejor defensa no es un ataque : Los estallidos verbales solo avivan más el fuego. Si el comportamiento poco ejemplar de tu interlocutor saca lo peor de ti, tú también saldrás malparado, entre otros motivos, porque no te sentirás orgulloso/a de tu conducta . " Estar enojado es como tener en la mano un carbón candente con la intención de aventarlo a alguien. Quien se quema eres tú,  decía  Buda.

Calma las aguas : En lugar de sentirte atacado y desenvainar la espada, tiende la mano. Imagina que alquien te reprocha algo de malas maneras, una buena forma de apaciguar los ánimos es preguntar a tu interlocutor que es lo que podemos hacer para mejorar la situación. Este gesto predispondrá a la persona que tenemos en frente a adoptar un tono más conciliador, ponerse en tu lugar y buscar soluciones conjuntas.

Réstale importancia : Que se nos haga un agravio no significa nada, a menos que insistamos en recordarlo , advertía el filósofo chino Confucio . Trata de aclarar las cosas cuanto antes y de olvidarlas sin rencor.


En el trabajo toma la distancia adecuada

Aunque la gente difícil representa el 5% de la población, causa el 50% de los problemas que sufrimos, señala Keith Levick, doctor en psicología. A fin de evitar los conflictos que pueden surgir en el trabajo, donde tenemos que interactuar con todo tipo de personas, sigue estos sencillos consejos.

Se compañero : en el ámbito laboral , estamos obligados a ser compañeros, no amigos. Intenta aceptar a las personas tal cual son, sin expectativas , ni idealizaciones.

Predica con el ejemplo : trata a tus compañeros como a tí te gustaría que te tratasen y establece los límites que no estás dispuesto a dejar traspasar, en cuanto a temas personales, nivel de confianza,etc.

Busca el equilibrio : No seas puntilloso, pero tampoco dejes que las faltas de consideración caigan en saco roto Ponerte en el lugar de los otros y tratar de conocer por qué actúan así te será de gran ayuda.

Apaga fuegos : ¿ Quieres ser parte del problema o de la solución? Si sabes, por ejemplo, que alguien de tu departamento es algo impulsivo no provoques situaciones de peligro, si intuyes que tu nuevo compañero es reservado, no le hagas preguntas indiscretas ¿ Es tímido? trata de no ponerlo en un compromiso.

Busca la conexión : Que no conectemos con una persona no quiere decir que no tenga virtudes. Haz todo lo posible por ver lo mejor de cada persona. " Es mejor elogiar lo que entiendes de una persona que censurar lo que no entiendes" decia Leonardo da Vinci. 


Rumores páralos a tiempo

El joven discípulo de un sabio llego alterado a casa del filósofo con una mala noticia que contarle:
Maestro, un amigo estuvo hablando mal de ti y ..
Espera . le interrumpió el maestro - ¿ Hiciste pasar por los tres filtros lo que vas a contarme?
- ¿ Los 3 filtros?  preguntó
El primero es el de la verdad
¿ Esáas seguro de lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
No sé. Me acabo de enterar...
Al menos lo habrás hecho pasar por el segundo filtro, que es el de la bondad. Eso que deseas contarme ¿ es bueno para alguien?
No , en realidad no. Al contrario...
¡Vaya! Aún no podría pasar por el tercer filtro : el de la utilidad ¿ Va a ser útil para mi o para alguien?
A decir verdad, no mucho.
Entonces..  si no es cierto, ni bueno , ni útil ¿ para qué contarlo?
Sepultémoslo en el olvido concluyó el sabio sonriendo.


fuente : Revista Pronto.



Enlaces relacionados


Los tipos de personas “tóxicas” más frecuentes y qué hacer para vencerles:

http://www.siquia.com/2013/08/personas-toxicas-perfiles-mas-frecuentes-y-como-vencerlas/
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