domingo, 23 de junio de 2013

Cambiar el mundo, empieza por ti



" Concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar. El valor para cambiar las que si puedo y la sabiduria para establecer esta diferencia " Epicteto


Hoy salí a tomar un café con una amiga, a la que le tengo un cariño muy especial. Mientras conversábamos, me iba diciendo lo bien que le había sentado el libro que le presté " Un Manual de Vida"  de Epicteto, sobre todo porque en algún párrafo leyó que "no debía inmiscuirse en asuntos de otros", y seguí escuchándola, y entre otras cosas me comentaba, que estaba preocupada por el futuro de su sobrina, porque no estudia ni trabaja, y que le había insistido en lo que debía hacer y cómo debía hacerlo.  Y entonces intervine y le dije, qué pasó entonces con lo que leístes de Epicteto?, a lo que me respondió, ahhh eso es para aplicarlo a los extraños, no para mis familiares, para la gente que realmente me importa. Le dije..., cuando uno cambia un hábito , una forma de ser, no es enfocado a determinado grupo de personas, nuestro cambio trasciende, y se ven afectados todos los que estén en contacto con nosotros directa e indirectamente.  Si bien es cierto, debemos interesarnos por  las personas que más cerca tenemos, no debemos imponer, ni forzar situaciones, porque quizás no estén maduras emocional y psicológicamente para ese paso. Lo que estás consiguiendo con eso, es que la otra persona se ponga a la defensiva y pase de tus consejos, además, si uno quiere que le escuchen, no hay mejor forma que predicar con el ejemplo. Sé tú el ejemplo en el que ella se debería ver, y si aún asi no consigues nada, tú sigue adelante con tu vida, cada persona tiene su momento de crecimiento.

Se quedó afligida mi amiga, y me dijo, soy un manojo de defectos, no hago nada bien, estaba enfadada y triste a la vez. Y recordé lo que dijo una vez la Madre Teresa de Calcuta " No dejes que nadie se marche de tu lado, sin sentirse mejor", y pensé rápidamente en cómo ayudarle a entender que nuestras equivocaciones,  no pueden tumbarnos, que mientras vivamos nos equivocaremos, no hacerlo significa que no hacemos nada. Entonces le leí una pequeña parte de un escrito de Gandhi que dice : No te detengas en lo malo que has hecho, camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hicistes, más bien decídete a cambiar.No trates que otros cambien, se tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú. 

Para finalizar debo decir que mi amiga se sintió muy bien después de esto, se le iluminó su rostro nuevamente, y nos despedimos con un beso. 



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