miércoles, 11 de septiembre de 2013

¿Qué hacer ante las pruebas de la vida?




Enfermo y feliz; en peligro y feliz; moribundo y feliz; exiliado y feliz; despreciado y feliz ( Epicteto)

Luis Rojas Marcos, en su obra Superar la adversidad dice que, como media, el hombre sufre a lo largo de su vida dos episodios de gran adversidad. Se trata, por tanto , de dos exámenes que tarde o temprano van a poner a prueba al ser humano que somos y al equipaje de coraje e inteligencia que hayamos conseguido acumular en los años transcurridos, hasta que la adversidad llega.

Todos entendemos de qué estamos hablando: no son los pequeños inconvenientes o contrariedades habituales; se trata de circunstancias con una dimensión infinitamente mayor. Son desafíos que aparecen como colosales y nos avisan de que, seguramente, con toda probabilidad, no seremos capaces de soportar su peso, nos hundiremos. Lo más parecido a esa sensación sería esta imagen : el cielo cayendo sobre nosotros.

Noticias demoledoras, pero reveladoras

Pueden ser  situaciones muy diferentes, pero todas ellas tienen algo en común: que son y las vivimos, como una enorme catástrofe. Se puede tratar de un diagnóstico médico demoledor, de un despido inesperado, para un deportista de élite, es la lesión irreparable, puede ser una separación cruel de la pareja a la que amamos, un accidente natural o provocado que corta la vida, un paro laboral de larga duración sin fin previsible o la emigración no deseada a un país cuya lengua desconocemos.

Las tres estrategias posibles para enfrentarnos a ellas :

Luchar : En esos momentos la opción de lucha se afronta a través de una movilización psíquica, con todos los recursos que hay dentro de nosotros para autoanalizar nuestras fuerzas, las aspiraciones de salir adelante, el miedo a nuestras flaquezas y la imagen épica que nos gustaría ofrecer a nuestros propios ojos. La voluntad, siempre débil, en esa reflexión, tiende a huir, a sobrevalorar la hipótesis en las que podemos encontrar alguna paz sin realizar esfuerzos extremos.

En esos momentos, días o meses, aunque al fin debamos afrontar la lucha en soledad, es muy importante contar con el entorno emocional en el que nos podamos apoyar. Y cuando somos espectadores de la lucha de un familiar o amigo, seamos conscientes del valor de nuestra adhesión para que el o ella puedan, si lo desean y así lo decidan, dar el paso adelante en el calor de un equipo.

Soportar : llámese soportar, no hacer nada o resignarse. A veces debemos denominar a esta estrategia como hacia el sociólogo Guy Bajoris en 1988 , una opción de lealtad, es decir de aceptación de la adversidad, sin resistencia al individuo, organización o el mismo destino que la han provocado. Se acepta el despido, el fin de la carrera deportiva, se sigue conviviendo con la pareja que no nos ama por simple conveniencia económica. Para Henri Laborit esta es la peor de las situaciones: la rata que permanece en la jaula aceptando los asaltos de la rata dominante desnuda su pelaje y enferma: el niño diferente que sufre en silencio las vejaciones de los reyezuelos de la clase se desploma hacia el autismo.

La pasividad es muy costosa psicológicamente, la imposibilidad de combatir o huir produce síndrome de estrés, insomnio, depresión. También es cierto que nuestro sistema psíquico genera dispositivos de protección y autodefensa que protegen en estos casos frente a los daños más graves. Los seres humanos que se encuentran en esa situación buscan nichos "insonorizados" que aíslan del ruido que producen tanto los testigos de la sumisión que hemos aceptado como nuestra propia intimidad. 


Huir : es una opción real para asegurar la supervivencia en muchas encrucijadas de la vida. En ocasiones, es la única solución solvente. Puede ser un apartamiento temporal del fuego cruzado para sacar conclusiones, cambiar de estrategia o del escenario que nos oprime y volver a intentarlo. Mucha gente ha reencontrado su vida al cambiar de carrera en 4to. curso o de ciudad, tras un despido, o de pareja o incluso recluyéndose en un humilde pueblo para iniciar un negocio mínimo. La huida empieza a ser un problema cuando es una simple forma de no hacer nada pero sin llegar a aceptarlo ante uno mismo, cuando es una derrota no admitida sin alternativa.

Nuestras vidas están hechas de múltiples pequeños desafíos, con éxitos que se van alternando con fracasos. A veces debemos aceptar nuestra falta de aliento para buscar un camino. La única regla a seguir en lo posible es no perder la conciencia sobre lo que estamos haciendo: huir , luchas con objetivos o simplemente , aceptar el designio como imponderable. 

Tres leyes de vida

El psiquiatra Luis Rojas Marcos, en su libro Superar la adversidad, editado por Espasa, pone todo su esfuerzo en analizar por qué de hecho hay tantas personas que luchan y sobreviven ante las grandes pruebas de la vida. El siempre ha sido optimista, y ahora también lo es. El experto dice que, en su profesión, ha aprendido TRES LEYES DE VIDA, que son : 

a) vivir nos propina terribles golpes bajos, previsibles o insospechados.
b) El azar es un elemento insoslayable de nuestra vida
c) Cuando afrontamos adversidades lo más común es superarlas.

¿Por qué esa extraordinaria resistencia de la especie humana ante la adversidad? Hay seis bases que la especie ha ideado para protegerse:

1) Las relaciones afectivas que el individuo genera a su alrededor.
2) Su capacidad para percibir la realidad y programar planes de acción.
3) El sentimiento, por experiencia ancestral, de que el centro de control de la situación está dentro de nosotros.
4) Una autoestima generalmente amistosa, con nosotros mismos.
5) Una pensamiento positivo y esperanzador
6) La conciencia sobre los motivos que tenemos para vivir.

Y Rojas analiza los factores protectores que surgen en nosotros tan pronto como aparecen los infortunios o los peligros que nos amedrentan. las respuestas del psiquiatra en este punto pudieran parecer voluntaristas, pero a nuestro juicio son bien certeras, precisamente por ser positivas y optimistas

A su juicio son 

a) la intuición, genética en el ser humano, para valorar el riesgo.
b) la habilidad para informarnos y establecer prioridades.
c) La predisposición para actuar con altruismo o en su caso , identificar los líderes fiables.


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Pensamientos Estoicos

-Lo esencial no está en las circunstancias externas, sino en nuestras reflexiones. Si tengo un accidente y soy herido, en relación con los hechos no puedo hacer nada. Por el contrario, vivir esa prueba como una catástrofe deprimente o bien como un estímulo, sólo depende de mi ( Epicteto).

-Desvincular su felicidad de aquello que se impone sobre él, de forma que para ello se eleva y se distancia del fatalismo.(filosofía Hoy)

-La voluntad que surge del pensamiento es una fortaleza(filosofía Hoy)

-El sufrimiento le deja tan indiferente como el placer, todo lo que esté fuera de su alcance le deja indiferente.(filosofía Hoy)

-El mayor poder para la resistencia está en nuestra mente ( Luis Rojas)

-Sólo conoces de verdad a un ser humano cuando ves su reacción al estar sometido a la máxima presión ( J. F. Kennedy)

-En primer lugar, no hacer nada al azar, ni tampoco sin un objetivo final. En segundo lugar, no encauzar tus acciones a otro fin que no sea el bien común.(Meditaciones por Marco Aurelio)

-Decía Sócrates: «¿Qué queréis? ¿Tener almas de seres racionales o irracionales? De seres racionales. ¿De qué seres racionales? ¿Sanos o malos? Sanos. ¿Por qué, pues, no las buscáis? Porque las tenemos. ¿Por qué entonces lucháis y disputáis? (Meditaciones por Marco Aurelio)

-Uva verde, uva madura, pasa, todo es cambio, no para el no ser, sino para lo que ahora no es. (Meditaciones por Marco Aurelio)


Fuente:  "Cuando el cielo cae sobre ti " Revista Filosofía Hoy No.2 (www.filosofiahoy.es).
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