lunes, 7 de mayo de 2012

Innovación






¿Sabe potenciar la creatividad de sus empleados?

Fuente: Expansión 21/2/2012

Permanecer en el mercado de trabajo o hacerse un hueco en él depende del talento y capacidades de los trabajadores. El directivo tiene que potenciar su creatividad favoreciendo un ambiente de trabajo distendido, colaborativo y en el que se admitan y asuman las críticas.

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En las organizaciones siempre se habla de la importancia de la creatividad, pero en momentos como los actuales no sólo es fundamental, sino que es imprescindible. Más que una cualidad o capacidad es una actitud, una forma de enfrentarse a la vida, tanto en el plano profesional como personal. Por eso, Sir Ken Robinson defiende en su libro, Busca tu elemento (Empresa Activa), la necesidad de descubrir y potenciar nuestras capacidades.

El primer paso es tener claro qué es la creatividad y cómo funciona en la práctica. Para Robinson, experto en esta materia, especialmente, la relacionada con el ámbito de los recursos humanos, “hay que distinguir entre imaginación, creatividad e innovación. La imaginación es el proceso de pensar en cosas que no están al alcance de los sentidos; la creatividad es el modo de desarrollar ideas originales que posean un valor; y la innovación es la fórmula de poner en práctica ideas nuevas”.

En el mundo empresarial se habla más de innovación, y se asocia a departamentos concretos de investigación y desarrollo y a perfiles profesionales muy concretos. Para el autor esto es un error. La creatividad no se puede encorsetar. Es una capacidad que todos poseemos, pero no se potencia adecuadamente.

Robinson considera que el problema tiene sus raíces en el sistema educativo y, por eso, dedica buena parte de su obra a promover una revolución creativa en todos los ámbitos de la formación, desde la escuela, pasando por la universidad, hasta llegar dentro de las empresas.


El líder creativo
En las compañías el promotor de un ambiente y estilo de trabajo creativo es la cúpula directiva y, en concreto, cada jefe o responsable de un equipo. Ellos son los primeros que deben comprender que la innovación se puede centrar en cualquier aspecto: en la introducción de nuevos productos, servicios o sistemas. Con esta premisa siempre presente, el autor describe que “el punto de partida es adoptar una nueva imagen de las organizaciones que sustituya a la desfasada idea del empleado como un diente de la rueda de la maquinaria de la empresa”.


Asimismo, critica en que “en tiempos de recesión, existe una aceptación tácita de que conviene ajustar el modelo mecanicista: hacer el uso óptimo del tiempo y los recursos, eliminar el exceso de creatividad en aras de una mayor productividad. Todas estas cosas pueden ser buenas, pero la idea es en esencia enemiga de la promoción de la cultura de la innovación de la que hoy depende el futuro de la gran mayoría de las organizaciones”.


Puntos en los que trabajar
El líder que quiera promover una cultura de la creatividad y de la innovación deberá contemplar tres ámbitos estratégicos: el personal, el de grupo y el cultural.



Personal
Un directivo debe tener muy claro que todos los miembros de una organización pueden aportar ideas creativas para su desarrollo. La comunicación abierta y sincera es la mejor herramienta para que cada empleado aporte sus ideas y visualice nuevas opciones. Pero el líder tampoco tiene que olvidar que ser creativo no es sólo cuestión de libertad e imaginación. Exige destreza, conocimiento, formación constante y un proceso continuo de evaluación crítica.



Grupo
Lo más habitual es que en las empresas la creatividad nazca de los equipos, donde existe un flujo de ideas entre personas con experiencia en campos distintos. Por tanto, otra de las funciones de un buen líder es formar y facilitar equipos dinámicos y creativos. ¿Cómo? Apostando por la diversidad en su significado más amplio: edad, sexo, origen cultural y experiencia profesional.


Otro aspecto en el que insistir es en la necesidad de la colaboración. Si no se potencia el respeto, la colaboración y la ayuda, el trabajo en equipo no existe.


Cultura
La calidad del trabajo creativo de las personas y los grupos va estrechamente ligada a la cultura general del conjunto de la organización. Por consiguiente, un jefe creativo es el que promueve una cultura general de innovación. Para ello tiene que aprender a ser flexible y que sus colaboradores también lo sean. Que no tengan miedo a los cambios, que no se aferren a los hábitos y normas establecidas y que sepan asimilar las variaciones o cambios de rumbo sin que supongan un freno.


Ligado a este comportamiento, Robinson defiende una cultura empresarial que favorezca el ensayo y error, que no penalice la equivocación y que promueva las mentes inquietas que buscan y encuentran nuevas alternativas.


Innovadores que triunfan reinventando viejas ideas


Fuente: Expansión 13/4/2012

Algunos emprendedores saben mirar al pasado y rescatan ideas que una vez tuvieron éxito y que hoy, adaptadas al mercado actual, sirven para crear nuevas compañías. Otros renuevan sectores que se habían quedado obsoletos y renacen así de sus cenizas. Es un plus que va más allá de la capacidad habitual para ver el futuro y detectar necesidades que otros no pueden vislumbrar.


Algunos descubren nuevos sectores. Incluso inventan filones de negocio que nadie podía imaginar. Crean profesiones que no existían y satisfacen (o generan) necesidades de la gente que muy pocos son capaces de ver. Es la mirada del emprendedor hacia el futuro. Aunque no todo es crear tendencias. Muchos innovadores saben también retornar al pasado y son capaces de rescatar ideas que tuvieron éxito un día y hoy, readaptadas, significan un triunfo. Otros reactivan sectores en declive o negocios obsoletos que reviven con ese impulso rejuvenecedor.

Iñaki Arrola, socio fundador de Coches.com, asegura que “los emprendedores –y también los inversores– pueden y deben inventar cosas nuevas a partir de algo que ya funciona o está olvidado. Los concesionarios de automóviles, por ejemplo, pasan por una mala situación y son antiguos. Es posible dar con el Apple de la venta de coches”. Arrola se refiere asimismo a otros ejemplos de reinvención, como el negocio de las entradas para todo tipo de espectáculos, la música o el hecho simple de tomarse un café: “Algo obsoleto hasta que llegó Starbucks... O Nesspreso”.


El caso de Nespresso representa un ejemplo de innovación transformadora del consumo de la commodity más antigua: el café. Se trata de un desarrollo de I+D que fue vendido a Nestlé y que estuvo varios años fermentando en mercados en los que no llegó a cuajar, aunque terminó por triunfar.

Riley Gibson, cofundador y CEO de Napkin Labs –una startup que se dedica a transformar a los seguidores de Facebook de las empresas en colaboradores para obtener nuevas ideas– explicaba recientemente en Inc. que “las tecnologías y herramientas más novedosas en el campo de la medicina se reinventan constantemente para ayudar al cuidado de la salud. Pero estas tecnologías alejan a muchos profesionales de sus pacientes en detrimento de una medicina más humanizada. La innovación más importante en este campo para la próxima década será una vuelta a ese toque humano tradicional. Algo similar ocurre si nos fijamos en los productos de Apple. Son diferentes y futuristas, pero su diseño hunde sus raíces en los principios que Dieter Rams postuló hace más de veinte años, basándose en que ‘el buen diseño es el que no se nota’. Apple crea productos que aparecen como totalmente nuevos, pero cada detalle está basado en algo que nos resulta absolutamente familiar, desde las carpetas a la tipografía”.

Ramón Hermosilla, fundador y CEO de HGC Group, es un emprendedor especializado en el sector inmobiliario, la consultoría financiera y el turismo, y ha participado en algunos proyectos como Uspeak o Cazaworld. Asegura que hay sectores necesarios e insustituibles: “En el campo inmobiliario es posible diferenciarse con nuevos conceptos, modelos de eficiencia y menores costes financieros sin bajar la calidad. Hasta en los sectores que parecen caducos se puede innovar”.



El emprendedor se refiere asimismo a la enseñanza de idiomas –otro terreno abonado para la renovación– y cita el ejemplo de Uspeak con su algoritmo de errores y aciertos que se almacenan y que mejora el sistema de aprendizaje.
 
El CEO de HGC Group añade asimismo el sector turístico a las posibilidades de reinvención: “La tiranía de la transparencia, que da al usuario un nuevo poder y una gran capacidad de análisis de la información, lleva a que el público mande en la venta de habitaciones por internet. Con compañías como TripAdvisor en el mercado ya no vale la categorización por estrellas de los hoteles”.

El ciclo de la innovación


Didac Lee, CEO de Inspirit, creador de empresas e impulsor de un acelerador de nuevas compañías, se muestra convencido de que la innovación es cíclica: “La humanidad tiene una serie de problemas que suelen ser los mismos. Con cada solución se mejora. Pero al igual que el mundo del software, la versión 2 es mejor que la 1 y la 3 será mejor que la 2. Por eso podemos hablar de viejo problema con nueva solución. En muchas ocasiones, una innovación sustituye a algo que en su día fue innovador. En Internet, por ejemplo, todo parece ir a una velocidad superior, por lo que podemos observar muchos cambios en poco tiempo. La vida de una empresa de tecnología es como la de los perros, un año en internet o en tecnología equivale a siete en otro sector”.


Lee es, entre otras, el impulsor de Zyncro, una compañía que está en el espacio de las intranets: “Desde hace más de 15 años la promesa eterna de tener redes privadas en las empresas ha estado siempre en boca de todos los directivos. Sin embargo, la intranet solía ser costosa y no se utilizaba demasiado, porque la adopción por parte del usuario corporativo es lenta. Pero el fenómeno de la personalización –que hace que las aplicaciones corporativas se parezcan a las que consumimos en casa– permite que aparezcan las redes sociales privadas.


Hasta mi madre usa Facebook para compartir fotos o información con sus familiares y amigos. Zyncro propone una intranet socializada con aspecto 2.0, y el hecho de que esté en la nube hace que el modelo de precio sea flexible al pago por uso, y no al pago”.


Carlos de Otto, fundador de Biit –una aplicación española de música streaming con un algoritmo que reconoce el gusto musical y recomienda canciones similares– cree que crecer en un sector que no existía es complicado, pero también lo es identificar oportunidades ya existentes. De Otto asegura que “es posible analizar esos sectores antiguos y establecidos. Es complicado entrar si no se consigue romper el ecosistema, pero sólo los emprendedores son capaces de cambiar definitivamente las reglas de juego”.




Reinventar el futuro




El sorprendente origen de la creatividad


La mayoría de personas asocian la creatividad con el arte. Dado que la escuela pone más énfasis en las matemáticas, la lógica y las ciencias se concluye que de niños desarrollamos poco este lado del cerebro y de adultos somos poco creativos.

Durante muchos años, la neurociencia respaldaba esta idea. La parte derecha del cerebro trabajaba la creatividad de forma independiente al lado izquierdo, en donde se trabajaba la lógica y las matemáticas. 

Pero más recientemente se ha descubierto que el cerebro no funciona derecho o izquierdo sino que ambos hemisferios trabajan de forma conjunta y cooperativa y de hecho TODOS, tantos los niños como los adultos, podemos ser muy creativos.

La creatividad además está presente en cualquier disciplina. No sólo en el arte encontramos ideas innovadoras o diseños geniales, sino también en ingeniería, ciencias, filosofía, matemáticas, física, deportes, educación, negocios, política y tecnología.

La creatividad dentro de un contexto educativo nos puede ayudar a saber cómo resolver conflictos de clase entre alumnos, cómo enseñar un concepto de física complicado, cómo incentivar el uso de las TIC en otros docentes del centro, cómo mejorar la comunicación entre padres y profesores…o quién sabe, cómo reinventar la educación en el siglo XXI.

Todos tenemos momentos de inspiración, momentos “eureka” (ya lo entendí) o también llamados momentos flash. Se enciende una bombilla en nuestro cerebro de forma repentina, cuando menos lo esperamos.

A continuación intento explicar de forma simple qué significa ser creativo, de dónde provienen las ideas creativas, cómo podemos capturarlas y cómo aumentar su frecuencia, según documenta la neurociencia. Sugiero sencillas prácticas y tecnologías que nos ayudarán a aprovechar el potencial creativo en nosotros como docentes y sacarlo a relucir en nuestros alumnos dentro y fuera del aula:

1. Alimenta el cerebro de experiencias sensoriales
La creatividad surge a partir de experiencias vividas. Desde que nacemos, vamos acumulando experiencias y aprendizajes que se guardan en nuestra memoria. Cada cosa que vemos y escuchamos durante el día (un libro, un programa de televisión, un artículo, un tuit, una conversación, una canción, un poster…) nos proporciona un bloque de información a partir del cuál podemos construir potencialmente ideas nuevas y geniales. Todos estos bloques acaban en nuestro banco de conocimientos dentro del cerebro y a veces podemos tardar años en utilizarlos.

Pero estos bloques son la base para la concepción de nuevas ideas. Combinar bloques de información que ya existen en el mundo exterior pero de forma diferente es ser creativo. Ser creativo no es la aparición de una idea de la nada, es la combinación novedosa de muchas ideas y conocimientos almacenados en nuestro cerebro.

Por tanto como más hagamos vivir a los alumnos, más llenemos sus cerebros de información bien variada y sensorialmente rica, más conversemos con ellos, damos más posibilidades a sus cerebros y a los nuestros a ser creativos.

Sin duda, Internet es una de las grandes fuentes de inspiración y conversación para el aula. Las clases deben estar repletas de todo tipo de contenido visual y conversaciones abiertas. Podemos descubrir con frecuencia de forma conjunta videos e historias que provocan memorias, alegría, resentimiento o ira. Son estas emociones y las conversaciones que surgen alrededor de ellas, las que estimulan la creatividad del alumno y del profesor.


2. Colabora con otros docentes, expertos o incluso escucha a desconocidos
Las ideas más creativas surgen gracias a la colaboración con otras personas, ya que se aprovechan todos los bancos de conocimientos. Como no hay dos personas con experiencias de vida idénticas, no existen dos cerebros iguales. La colaboración entre docentes y/o estudiantes de disciplinas completamente diferentes pueden despertar la inspiración y dar lugar a una idea creativa. Por ejemplo, Google es resultado de la tesis doctoral de Larry Page y Sergey Brin , dos estudiantes de doctorado en Informática de la Universidad de Stanford.

A través de las redes sociales podemos encontrar colaboradores virtuales de forma sencilla, incrementando sustancialmente nuestras posibilidades de aprendizaje a partir de las experiencias de otros. En Twitter podemos seguir conversaciones de cualquier tema educativo o de interés personal a través del “hashtag” (sin ni siquiera tener una cuenta abierta). Consulta Cómo iniciarte en Twitter en 5 minutos.
También a través de Skype en el aula, podemos colaborar con otras clases de colegios en Japón, en India o cualquier pais que consideremos enriquecedor. En Facebook se han creado numerosos grupos de docentes y páginas educativas, en donde profesores preguntan, responden y colaboran. Un rico Entorno personal de Aprendizaje contribuirá a la creatividad de alumnos y profesores.


3. Introduce momentos de tranquilidad
A todos nos ha ocurrido con frecuencia que estando delante del ordenador o sentado en el pupitre del aula, no somos capaces de resolver un problema matemático, pensar en una ilustración para un proyecto, iniciar una redacción o debatir con otra persona. Pero antes de irnos a dormir, mientras estamos bajo la ducha, escuchando música o conduciendo hacia casa, comiendo o en la clase de yoga, nos surgen las mejores ideas. Es como un “flash”, una bombilla que se enciende y curiosamente sin estar pensando en ello.

Hay una razón. La neurociencia concluye que la mente trabaja mejor para resolver problemas cuando no está activamente intentando solucionarlos. Los momentos de tranquilidad nos proporcionan una plataforma para que el revoltijo de información que hay en nuestro cerebro, aparentemente no relacionada, tome forma.
Por tanto, en el aula debemos proporcionar espacios físicos y temporales que inviten a la tranquilidad y al descanso de la mente. En esos espacios, algunos alumnos escucharán música, otros jugarán con un gadget para desconectar, otros simplemente conversarán. Pero estaremos dando la posibilidad de que sus mentes se distraigan y encuentren las soluciones a problemas que no sabían resolver.


Escuelas Vittra: Asientos en forma de isla para que los alumnos puedan relajarse cómodamente. Diseño por http://www.rosanbosch.com/


4. Introduce momentos de juego
Hay una potente conexión entre el juego y el pensamiento creativo. Inventarse una obra de teatro, improvisar un juego en el patio del recreo, crear un baile, moldear con plastilina son una serie de actividades que dejan suelta la imaginación, sin límites ni inhibiciones. En nuestra infancia todos somos capaces de crear cosas nuevas ya que nos permitimos pensar en libertad. Nada es ridículo, no hay límites e imposibles y esta actitud nos permite ser tremendamente creativos.

Una manera de estructurar momentos de juego en el aula es introducir una tarde “FedEx”, una práctica inusual que empresas como Google realizan con sus empleados con grandes resultados y en centros escolares también empiezan a aplicarse.

Básicamente cada trimestre, un viernes por la tarde, los alumnos trabajan en un proyecto durante varias horas que no forma parte del temario escolar pero que les despierta un gran interés. Se puede escribir un poema, crear un blog, inventarse un video musical, construir un artilugio, realizar un experimento, programar un videojuego, etc. El lunes siguiente, los alumnos presentan los resultados e impresiones.

En esta actividad los alumnos usan sus talentos sin restricciones y desarrollan su creatividad. Puede parecer que se pierde el tiempo, que no se avanza en el temario escolar pero la ciencia sugiere todo lo contrario.


5. Captura las ideas para no olvidar
Como hemos establecido anteriormente, las ideas más creativas surgen de repente, cuando menos las esperamos. Para poder usar estas ideas y no olvidarlas, es realmente importante capturarlas por escrito. Este nuevo hábito puede marcar la diferencia entre personas aparentemente más creativas que otras.
La tecnología es especialmente útil en este sentido. Uno puede escribir en servilletas, cargar con una libreta de notas o enviarse un correo electrónico, pero sin duda en estos tiempos los alumnos preferirán usar su smartphone. El teléfono móvil nos permite a través de numerosas aplicaciones capturar y documentar rápidamente estas ideas. Con Evernote podemos escribir y guardar notas y fotografías que nos inspiran un sentimiento, una emoción o un razonamiento. Pero además podemos clasificar estas notas con etiquetas para encontrarlas rápidamente y no queden perdidas en nuestro archivo digital. Otras herramientas que pueden ser también útiles para guardar ideas que encontramos en la web son los gestores de marcadores sociales como Delicious, Diigo y Instapaper.

Ferrán Adrià toma notas para su famoso plato Menestra de verduras en texturas


5. Trabaja con gran determinación
La creatividad surge cuando acumulamos una fuerte base de conocimientos e investigaciones, a partir de la cuál nuestro cerebro es capaz de construir nuevas ideas. Las grandes ideas aparecen de repente pero nunca de cerebros vacíos o poco estimulados. Igualmente cuando el momento flash surge, es esencial el trabajo duro, la experimentación y sobre todo la fuerte motivación para desarrollar esa nueva idea. La creatividad requiere de un constante esfuerzo.
Para conseguir que los alumnos encuentren una mayor motivación en el aula, consulta La sorprendente verdad sobre lo que realmente motiva a tus alumnos.


Para concluir, podemos ver cómo a lo largo de la historia se encuentran miles de ejemplos que muestran cómo la creatividad ha surgido al combinar ideas ya existentes de forma diferente o novedosa.
La creatividad: de dónde provienen las ideas
Existen millones de ejemplos, no tan visuales, como serían el caso de Google y Microsoft, empresas que son el resultado de la mente de varias personas que combinaron habilidades diferentes para crear un nuevo producto. También el famoso pedagogo Gianni Rodari descubrió por casualidad la literatura infantil, cuando se hospedaba en la casa de una familia con niños y en un ambiente rico en estímulos, en contacto con la naturaleza y con plena libertad para la fantasía. Grandes deportistas como Maradona y Messi muestran grandes paralelismos en sus jugadas…
Para seguir entendiendo el origen y desarrollo de la creatividad, puede interesarte Tim Brown, quién habla de la conexión del juego y la creatividad, Estanislao Bachrach, experto en neurociencia y genética, quién nos cuenta cómo se nos ocurren las ideas y Jonah Leher, autor del libro Imagina: Cómo funciona la creatividad.


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