viernes, 20 de noviembre de 2015

Mensaje de Annie Marquier




Amigos me he permitido traducir el texto publicado por Annie Marquier en su página en relación a los últimos acontecimientos acaecidos en Paris y Beirut, como digo he traducido el texto pero ayudada por Google y haciendo arreglos en la traducción, ya que no es exacta, pero me valgo de mis pocos conocimientos en la materia en la que se expresa Annie Marquier, para poder hacerles llegar su mensaje en castellano:

París, salir del ciclo de la violencia! La elección está en nuestras manos...

El mundo ha sido  sacudido por esta doble tragedia, París y Beirut, y toda nuestra compasión va a las familias de las víctimas. Sin embargo, estos acontecimientos no son más que la expresión del estado de violencia y de injusticias diarias del mundo en el que vivimos actualmente. Emergen brutalmente de una situación mucho más fundamental que nos afecta a todos, donde estemos. Porque, si reaccionamos a estos eventos, qué pasa de esos niños que mueren de hambre? (un cada 5 SEGUNDOS) mientras que los banqueros de la bolsa de Chicago hacen varios millones de dólares de ganancias por semana  especular Sobre los precios de los alimentos? Qué pasa de todos aquellos que se hacen explotar, violar, bombardear cada día (Yemen, Siria, Irak, Palestina, Afganistán, África? Etc.). Tenemos miles de otros ejemplos de violencia todos los días, de la injusticia, de la hipocresía y la incoherencia de nuestro mundo actual. Si nos indignamos y  nos ponemos de luto por las víctimas de estos dos ataques, nosotros podemos también indignarnos y llorar todos los días por las víctimas de la organización terriblemente injusta y decadente de nuestras sociedades actuales, cualesquiera que sean, porque ahora todo está conectado.

Pero si la indignación nos ayuda a salir de la indiferencia - lo que ya es una buena cosa - también hay otra cosa que hacer. Porque tenemos el poder de cambiar esta terrible realidad. En primer lugar reconociendo que reside profundamente en el interior de cada uno de nosotros una fuerza positiva de luz extremadamente poderosa y portadora de una potencia creativa excepcional. Esta fuerza puerta de las más altas vibraciones de la fraternidad, del respeto, de la sabiduría, la compasión, de la acción justa, de la inteligencia y de todos los valores de lo bueno y del bien. Ella es parte de un estado de conciencia con un tipo de vibración de alto nivel que, rechazado durante mucho tiempo como no siendo que una creencia, es reconocido ahora por la ciencia.

Para tener acceso a este estado de conciencia, es necesario practicar un cierto grado de control emocional y mental. Ante tales acontecimientos, se tratará de mantener la calma y centrado, se rechazará de caer en la ira, la separación o el miedo. Por contra, pensaremos, se utilizará el poder de nuestro pensamiento y de nuestra intuición, la sabiduría de nuestro corazón, en la serenidad. La ocasión es propicia para practicar concretamente un nivel de conciencia superior, con todo el poder creador que esto conlleva.

Para cambiar las cosas, se nos ha enseñado a funcionar  a partir de acciones exteriores más o menos justas. Es el tiempo ahora de descubrir otro poder, doble, que poseemos: por una parte el poder de elegir nuestras reacciones emocionales y mentales, y por otra parte el poder de creación de la luz que llevamos dentro de nosotros. Si nos ponemos juntos en esta radiación, alineados serenamente pero poderosamente para crear la paz y la unidad, somos capaces de generar los acontecimientos positivos más allá de nuestras expectativas y que nos sorprenderán por su exactitud y su eficacia.

Él ya ha sido demostrado científicamente que un gran grupo de personas que meditan, es decir, que alinean la potencia de su pensamiento juntos, pueden cambiar el curso de las cosas.

Porque finalmente este acontecimiento trágico ofrece dos posibilidades:
- o nos haga cambiar emocionalmente en el miedo, la ira, la separación y todo un arsenal de emociones, pensando que tenemos razón. Es entonces cuando se reduce nuestra tasa vibratoria y perdemos nuestro poder. En este caso, no hace más que alimentar a un estado vibratorio muy bajo de la conciencia a nivel colectivo y alimentar a los que llevan el mal, sean quienes sean, dondequiera que estén. Nuestras vibraciones bajas entrarán en resonancia con los suyos y así se perpetúa la violencia. Esto es una ley energética real. Así es como ha funcionado el mundo hasta ahora.

- Ya sea para empujarnos a reconocer y utilizar nuestro poder energético de compasión, de inteligencia, de fraternidad y solidaridad que resulte ser más fuerte que todas estas provocaciones de bajo nivel, y dará de comer todos aquellos y aquellas que trabajan en el mundo para el Verdadero bien de todos (dondequiera que estén y no importa lo que hagan). Así es que pueden desarrollarse plenamente la paz, la bondad y la luz.

Estos eventos pueden ser considerados como una prueba ofrecida a la humanidad para hacer la elección entre dos estados de conciencia, entre la sombra y la luz.

Y si elegimos la luz, ponemos también en acción todas las fuerzas del bien que existen en el universo. No estamos solos. Estamos rodeados de fuerzas de bien que, también, vibran en un nivel superior. Es radiante nuestra luz en la calma, con una intención serena y poderosa de hacer el bien y el bien en el seno de la humanidad, activamos todas estas fuerzas positivas que automáticamente trabajan con nosotros. Porque es la misma luz que existe en todas partes, en el interior de nosotros como en el exterior.
En la calma interior y la certeza de la potencia creativa de nuestra propia luz, si somos bastantes, podemos erradicar la fuente del mal en nuestro mundo, nada menos....

Unidos todos muy fuerte en esta luz. Las acciones exteriores justas, poderosas, originales y eficaces  se derivarán naturalmente. Entonces podremos celebrar la vida con toda libertad en todo el mundo con todos nuestros hermanos y hermanas los seres humanos.

Annie Marquier



Te invitamos a participar en la meditación mundial por la paz que reúne a numerosos grupos  por el mundo que tendrá lugar el 21 de noviembre a 21 h12 hora de París, 15 h12 hora de Quebec.




Texto original en Francés de la página de Facebook de Annie Marquier:


Paris, sortir du cycle de la violence! Le choix est entre nos mains...
Le monde est encore secoué par cette double tragédie, Paris et Beyrouth, et toute notre compassion va aux familles des victimes. Pourtant ces événements ne sont que l’expression de l’état de violences et d’injustices quotidiennes du monde dans lequel nous vivons actuellement. Ils émergent brutalement d’une situation beaucoup plus fondamentale qui nous concerne tous, où que nous soyons. Car, si nous réagissons à ces évènements, qu’en est-il de ces enfants qui meurent de faim (un toutes les 5 secondes) alors que les banquiers de la bourse de Chicago font plusieurs millions de dollars de profits par semaine en spéculant sur les prix des denrées alimentaires? Qu’en est-il de tous ceux qui se font exploiter, violer, bombarder chaque jour (Yémen, Syrie, Irak, Palestine, Afghanistan, Afrique ? etc.). Nous avons des milliers d’autres exemples de violence tous les jours, de l’injustice, de l’hypocrisie et de l’incohérence de notre monde actuel. Si nous nous indignons et pleurons les victimes de ces deux attaques, nous pouvons nous indigner et pleurer tous les jours sur les victimes de l’organisation terriblement injuste et décadente de nos sociétés actuelles, quelles qu’elles soient, car maintenant tout est relié.
Mais si l’indignation nous aide à sortir de l’indifférence - ce qui est déjà une bonne chose - il y a aussi autre chose à faire. Car nous avons le pouvoir de changer cette terrible réalité. Tout d’abord en reconnaissant que réside profondément à l’intérieur de chacun de nous une force positive de lumière extrêmement puissante et porteuse d’une puissance créatrice exceptionnelle. Cette force porte les hautes vibrations de la fraternité, du respect, de la sagesse, de la compassion, de l’action juste, de l’intelligence et de toutes les valeurs de bon et de bien. Elle fait partie d’un état de conscience possédant un taux vibratoire de haut niveau qui, longtemps rejeté comme n’étant qu’une croyance, est reconnu maintenant par la science .
Pour avoir accès à cet état de conscience, il est nécessaire de pratiquer un certain degré de maîtrise émotionnelle et mentale. Devant de tels événements, on s’efforcera de rester calme et centré, on refusera de tomber dans la colère, la séparation ou la peur. Par contre, on réfléchira, on s’informera, on utilisera le pouvoir de notre pensée et de notre intuition, la sagesse de notre cœur, dans la sérénité. L’occasion nous est donnée de pratiquer concrètement un niveau de conscience supérieure, avec tout le pouvoir créateur que cela comporte.
Pour changer les choses, on nous a appris à ne fonctionner qu’à partir d’actions extérieures plus ou moins justes. C’est le temps maintenant de découvrir un autre pouvoir, double, que nous possédons : d’une part le pouvoir de choisir nos réactions émotionnelles et mentales, et d’autre part le pouvoir de création de la lumière que nous portons en nous. Si nous nous mettons ensemble dans ce rayonnement, alignés sereinement mais puissamment pour créer la paix et l’unité, nous sommes capables de générer des événements positifs au-delà de nos espérances et qui nous surprendront par leur justesse et leur efficacité. Il a d’ailleurs déjà été démontré scientifiquement qu’un grand groupe de personnes qui méditent, c’est-à-dire qui alignent la puissance de leur pensée ensemble, peuvent changer le cours des choses.
Car finalement cet événement tragique offre deux possibilités :
- soit nous faire basculer émotionnellement dans la peur, la colère, la séparation et tout un arsenal d’émotions, en pensant qu’on a raison. C’est alors qu’on abaisse notre taux vibratoire et qu’on perd notre pouvoir. Dans ce cas, on ne fait que nourrir un état vibratoire très bas de la conscience au niveau collectif et nourrir ceux qui portent le mal, quels qu’ils soient, où qu’ils soient. Nos vibrations basses entreront en résonnance avec les leurs et ainsi se perpétue la violence. Ceci est une loi énergétique réelle. C’est ainsi qu’a fonctionné le monde jusqu’à présent.
- soit pour nous pousser à reconnaître et utiliser notre puissance énergétique de compassion, d’intelligence, de fraternité et de solidarité qui s’avèrera être plus forte que toutes ces provocations de bas niveau, et nourrira tous ceux et celles qui œuvrent dans le monde pour le vrai bien de tous (où qu’ils soient et quoiqu’ils fassent). C’est ainsi que peuvent s’épanouir pleinement la paix, la bonté et la lumière.
Ces évènements peuvent être considérés comme un test offert à l’humanité pour faire le choix entre deux états de conscience, entre l’ombre et la lumière.
Et si nous choisissons la lumière, nous mettons aussi en action toutes les forces de bien qui existent dans l’univers. Nous ne sommes pas seuls. Nous sommes entourés de forces de bien qui, elles aussi, vibrent à un taux supérieur. En rayonnant notre lumière dans le calme, avec une intention sereine et puissante d’apporter le bon et le bien au sein de l’humanité, nous activons toutes ces forces positives qui automatiquement travaillent avec nous. Car c’est la même lumière qui existe partout, à l’intérieur de nous comme à l’extérieur.
Dans le calme intérieur et la certitude de la puissance créatrice de notre propre lumière, si nous sommes assez nombreux, nous pouvons déraciner la source du mal dans notre monde, rien de moins….
Tenons-nous ensemble très fort dans cette lumière. Les actions extérieures justes, puissantes, originales et efficaces en découleront naturellement. Nous pourrons alors célébrer la vie en toute liberté partout dans le monde avec tous nos frères et sœurs les êtres humains.
Annie Marquier
Nous vous invitons à participer à la méditation planétaire pour la paix réunissant de très nombreux groupes de par le monde qui aura lieu le 21 novembre à 21h12 heure de Paris, 15h12 heure du Québec.

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