sábado, 4 de febrero de 2017

Ejercicio de atención en la respiración

Ejercicio de atención en la respiración practicado por adultos mayores

Mercé 94 años



Mientras respiras hay en ti, independientemente de las cosas que funcionen bien o mal, más  de bueno que de malo, podemos vivir unos días sin comer o beber, pero sin respirar en pocos minutos moriríamos, de ahí la importancia que le vamos a dar desde ahora a nuestra respiración. 

Recuerda  que no tienes que llegar a ningún estado mental especial o forzar ninguna postura, ni forzar la respiración, ni sus pausas ni ritmos, sólo vas a cobrar conciencia de la respiración sintiendo las sensaciones asociadas  y advirtiendo sus cualidades cambiantes.

Busca sentarte en un lugar  cómodo y tranquilo, usa ropa que no te ajuste e impida sentir tu respiración.



Quizás te parezca aburrida la práctica, o que podrías estar haciendo algo más interesante o importante, pero sólo tu fuerza de voluntad y constancia en esta práctica de atención en la respiración, obrará cambios en ti.


Empieza con esta actitud : "Voy a intentarlo lo mejor que pueda y veremos qué pasa"



Ejercicio de atención en la respiración

Te invito a que cierres suavemente los ojos, y empieza por relajar la cabeza....., la frente...., relaja el rostro....., la comisura de la boca....., la mandíbula....., relaja hombros...., los brazos....., las manos....., relaja el pecho....., el abdomen.....,  caderas....., relaja los muslos....., las piernas....., y los pies......


Ahora vas a observar tu respiración, y cómo esta entra suavemente por tu nariz y sale por tu boca o nariz, sólo la observas...... cómo entra suavemente el aire por tu nariz y como sale por tu boca o  nariz. Percibe la sensación del aire entrando por tu nariz y como sale por tu boca o nariz.

Notarás que te  vienen pensamientos a la cabeza, cosas pendientes que tienes que hacer, o recuerdos quizás del pasado,  pero recuerda..... que  todo esto no son más que pensamientos, tú eres más que esos pensamientos, eres un ser ilimitado.

Fíjate que has tenido todos esos pensamientos y tu respiración ha seguido funcionando independientemente de tus pensamientos, respirar es algo que realizamos involuntariamente, y ahora voluntariamente vuelves a fijar tu atención en el aire que entra suavemente por tu nariz y sale por tu boca o nariz....


Vuelve tu atención a la respiración, y siente cómo esta entra suavemente por tu nariz y sale por tu boca o nariz....


Quizás notes ruidos en tu entorno, olores, o tal vez te sientas cansado o con dolor debido a la postura en la  que te encuentras, sólo obsérvalos, sin juzgar  intenta aguantar esta situación, lo que importa es tu nivel de observación en la sensación en la respiración y no la postura. Esta situación incomoda nos proporciona la oportunidad de ver directamente nuestras reacciones automáticas y todo el proceso que se produce cuando la mente pierde el equilibrio y se agita al verse desbordada y arrastrada por la corriente de pensamientos de un tipo u otro que la alejan de cualquier conciencia de la respiración. Y convertiremos el dolor y la incomodidad en nuestros maestros que contribuyen en nuestra sanación.

 y vuelves a  centrar tu atención en  la respiración, siente cómo entra suavemente el aire por tu nariz y cómo sale por tu boca o nariz...


Siente cómo entra suavemente el aire por tu nariz y sale por tu boca o nariz....


Ahora vas abrir lentamente los ojos y te vas a incorporar a tus actividades regulares, el ejercicio ha terminado, no sin antes felicitarte por haber llegado hasta aquí, y  haberte tomado este tiempo para mejorar tu salud mental, emocional y física. 


Redactado por : María Helena Bonilla












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