lunes, 3 de octubre de 2011

Crear Nuestra Realidad




Tomaré de tres fuentes conceptos y planteamientos de cómo científica y espiritualmente podemos Crear Nuestra Realidad .

CONCIENCIA (Texto “25 grandes ideas” La ciencia que está cambiando nuestro mundo Robert Matthew).
Es algo que todos creemos poseer. Los estudios en este campo indican que la conciencia constituye una parte muy pequeña de la actividad cerebral, pero una parte que se crea a partir de la información sensorial solo después de realizar un esfuerzo colosal. Los experimentos indican que, aproximadamente, hace falta medio segundo para que el cerebro nos haga conscientes del estímulo externo, aunque parece ser que el cerebro “elimina” este retraso para que no seamos conscientes de él. El resultado es una mente consciente con un modelo de realidad que nos permite hacer algo más que simplemente reaccionar a los estímulos o a los envites de nuestros instintos inconscientes y nos convierte en seres sofisticados. La mera magnitud del retraso sugería que las acciones no son desencadenas en absoluto por la mente consciente, sino por la actividad inconsciente del cerebro que se desarrolla al margen de la percepción.
Aunque la mente consciente no ponga en marcha en absoluto nuestros actos, nuestra conciencia puede al menos vetar cualquier acto generado por la mente inconsciente que se considere inaceptable. Por tanto, el libre albedrio no consiste en elegir conscientemente actuar de cierta forma, sino elegir conscientemente no actuar.
Por otro lado los experimentos a pacientes sometidos a cirugía a cerebro abierto de Benjamín Libet señalan la razón por la que el cerebro hace tanto esfuerzo en crear la conciencia: reúne la información sensorial del mundo exterior para producir un modelo coherente y fiable de lo que ocurre “afuera”.
Esta noción de conciencia como modelo de la realidad se ajusta bien a la sensación que tenemos de que nuestro cerebro crea un tipo de “teatro mental”. En 1988 el psicólogo holandés Bernard Baard tomo esta idea para crear la denominada “Teoría del Espacio Global de Trabajo” de la conciencia. Según esta teoría, los procesos conscientes son los que en el momento presente están  “bajo los focos” de la atención mental, mientras que otros se mantienen alejados de los focos, almacenados en la memoria para acceder a ellos de inmediato. Mientras tanto, los procesos inconscientes actúan tras bastidores y también forman el público mental, que responde a lo que está actualmente bajo los focos.
La Teoría del Espacio Global de Trabajo parece ser más que una simple metáfora: se basa en resultados que ahora surgen del mayor avance que se haya hecho en el estudio objetivo de los procesos conscientes: las técnicas de diagnóstico por imágenes cerebrales. Técnicas como la resonancia magnética nuclear funcional brindan a los investigadores mapas detallados, en tiempo real, de la actividad cerebral, que permiten relacionarlos con los procesos conscientes. Esto ha supuesto una explosión en los estudios de los correlatos neurales de la conciencia, se han identificado partes específicas del cerebro como elemento clave en los procesos conscientes. Por ejemplo, una región central, el tálamo, parece ser crucial para poner bajo el “foco” de la atención consciente la información sensorial, mientras que la denominada corteza ventromedial, situada cerca de la parte frontal del cerebro, parece crear nuestra sensación de que la vida tiene un propósito. Al mismo tiempo, los investigadores están comenzando a prestar de nuevo atención a los métodos de Wundt para abordar el aspecto subjetivo, notoriamente difícil, de la conciencia. Están reclutando gente que tiene décadas de experiencia en el examen de sus estados conscientes y en el relato de su experiencia: los monjes budistas. Los resultados iniciales de los estudios de los monjes sometidos a pruebas de diagnóstico por imágenes indican que sus años de meditación intensiva les permiten crear estados mentales estables para ordenar, dando a los investigadores la coherencia necesaria para tener una comprensión fiable de la experiencia subjetiva de la conciencia.
Esta conjunción de tecnología de vanguardia y prácticas espirituales antiguas puede brindar una nueva comprensión del papel de los correlatos neurales de la conciencia y nuestra capacidad para controlarlo.  Sin embargo, aún falta abordar algunos misterios importantes sobre la conciencia. ¿Por qué tenemos conciencia? ¿Qué ventajas confiere? ¿Son los seres humanos los únicos seres completamente conscientes?
Una posible explicación estriba en el punto de vista de la conciencia como medio para crear un modelo mental de realidad. Cualquier organismo que posea tal modelo puede hacer algo más que reaccionar meramente a los estímulos y rezar por que la respuesta sea suficientemente rápida para escapar de los predadores. Puede usar el modelo para prever las amenazas y las oportunidades que existen en el mundo real, liberándose así de las limitaciones de velocidad de los reflejos inconscientes. Es decir, una criatura consciente no tiene que tropezar de manera ciega, esperando que sus reflejos le libren de los problemas. Uniendo las respuestas inconscientes para crear incluso un modelo simple de realidad, una criatura que posea cierto grado de conciencia puede evitar el encontrarse en aprietos en primer lugar, logrando una gran ventaja evolutiva.
A su vez, esto sugiere que la cuestión de si un organismo es consciente o no puede ser errónea. Más bien la conciencia puede ser una cuestión de grado- por ejemplo, un insecto puede tener un modelo notablemente menos sofisticado de realidad que un ser humano.
Como ocurre con muchos aspectos de la conciencia, todavía falta bastante para obtener respuestas definitivas. Aun así, existe un creciente interés por que los científicos estén ahora aproximándose al misterio de como 1.400 gramos del blando tejido cerebral puedan dotar al ser humano de un inefable y único sentido del yo.

PUEDES REINVENTAR LA VIDA QUE QUIERES (José Dispenza bioquímico, con estudios de postgrado en neurología, neurofisiología, biología celular, genética, memorización, química cerebral, envejecimiento y longevidad y ejerce de quiropráctico- Texto Desarrolla tu cerebro)
En realidad lo que se hace es reprogramar el pensamiento a través de principios neurofisiológicos científicamente probados. Dispenza se trazó una meta, elimino los hábitos y pensamientos negativos, cambio sus creencias y reconecto su cerebro. Como el mismo dice: “Sabia, confiaba en que el cuerpo se cura a sí mismo. Que nuestra inteligencia innata da vida al cuerpo. Simplemente tenemos que apartar nuestra mente instruida y dar a la inteligencia superior la oportunidad de hacer lo que mejor saber hacer. EL poder que creo el cuerpo cura el cuerpo.
Es un método sencillo que todos podemos poner en práctica, creando un puente entre el verdadero potencial humano y las ultimas teorías de neuroplasticidad.
Este concepto suena muy rotundo, pero en realidad el cerebro humano es desde el punto de vista mecánico solo un órgano con una gran cantidad de neuronas comunicadas entre sí. Visto así, ese entramado de neuronas se puede manejar para permitirnos cambiar nuestra conducta. De hecho, como afirma el propio Dispenza, hay cientos de personas con enfermedades graves que han conseguido sanar por si mismas gracias a que han conseguido su arquitectura neurológica.
Todos nuestros pensamientos generan una serie de reacciones químicas, que crean adicción a las sensaciones que provocan en nuestro organismo. Sin embargo podemos reprogramar el cerebro para que se acostumbre a las sensaciones que provocan los pensamientos positivos. Explicado de forma sencilla, se trata de pensar en un cambio positivo de nuestra vida, en un hecho concreto y objetivo que queramos conseguir. Cuando el cerebro se centra en ese pensamiento, el lóbulo central trabajara solo para ese pensamiento y todo el cerebro rehará su cableado para adaptarse a ello. La clave es seguir manteniendo ese pensamiento positivo de forma continuada para que el cerebro pueda fortalecer esas nuevas conexiones y eliminar las que ya no sirven.
Así pues podemos cambiar nuestra mentalidad, es una realidad que puede conseguirse, siempre y cuando repitamos la experiencia del pensamiento positivo una y otra vez para activar el cerebelo, que es la parte del cerebro que hace que cuerpo y mente trabajen juntos. Y es que el cuerpo es parte fundamental de ese cambio. De nada sirve que nuestro cerebro mande determinadas órdenes de cambio y energía positiva si nuestro cuerpo no puede ni quiere levantarse del sofá.



La creación y el envío de pensamientos positivos
Debe ser una tarea constante, como un trabajo autoimpuesto durante un tiempo hasta que consigamos resultados. Y es que la repetición de esas señales en el cerebro hace que algunas neuronas se activen y otras se adormezcan. Nos interesa activar durante el mayor tiempo posible las que están influidas por pensamientos positivos. Las reacciones químicas generadas por estos pensamientos causan distintas emociones que enseñan a la mente y al cuerpo. Es imprescindible vivir experiencias positivas, porque si no le damos nuevas experiencias al cerebro no puede cambiar.
La mente es consciente y por tanto está en permanente renovación. Para Joe Dispenza “cuando empezamos a sentir como pensamos y pensar como sentimos, nuestro organismo produce nuevas sustancias químicas que crean un nuevo estado de nuestro ser” Pensamientos (positivos o negativos) realidad y salud están interconectados.
Adiós a la negatividad
Estudios recientes afirman que entre el 70% y el 80% de los pensamientos que generamos hoy en día son negativos. El hombre moderno, siempre estresado, se adelanta al os acontecimientos es decir, se anticipa a problemas o dificultades futuros que aún no han ocurrido. De este modo, aunque ese problema aun no haya tenido lugar, nuestro cerebro ya lo está “sufriendo”. Demasiada tensión negativa para no crear un desequilibrio en mente y cuerpo. De ahí que, como dice Dispenza, “sea tan importante prepararnos y reeducar nuestra mente”. El objetivo es vivir las cosas en el momento en que ocurren, sin anticipación. Intentando solucionar lo que tenga solución y pasando página si el problema no se puede resolver. El nerviosismo y la negatividad lo único que hacen es poner a nuestro cuerpo y a nuestra mente en un estado permanente de estrés que siempre acaba en un desequilibrio.



Fuera miedos
Los temores e inseguridades y la creencia de que no somos capaces de algo causan el principal bloqueo de nuestra mente. Y es que los miedos son principalmente la desconexión con uno mismo.
Cualquier cosa que ponga en peligro nuestros objetivos, planes o deseos, nos genera un miedo más o menos difuso, porque vivimos la incertidumbre como una amenaza. Y tanto el miedo físico como el psicológico tienen una base biológica, hay personas más predispuestas genéticamente a generalizar el miedo y a padecer fobias (Doctor Carles Escera).
No conseguir lo que queremos o perder algo son miedos intangibles. Los pensamos, les damos vueltas, los alimentamos. Son típicos de nuestra sociedad y a veces llegan a incapacitarnos para la reacción. Y ese pensamiento rumiante puede conducirnos a experimentar miedo sin ser amenazados por ningún peligro (Doctor Carles Escera).
Créate una nueva realidad
Todos podemos crear el futuro que imaginamos para que ocurra realmente. Si sabemos hacerlo, la realidad ira en la dirección de nuestros pensamientos. Se trata de pensar y actuar más allá de nuestro entorno, pues si dejamos que el cerebro se organice solo con lo que vive en un entorno de problemas y dificultades, todo continuara igual. Los pensamientos positivos estimulan cierta neuroquímica que sana.  Cuando tenemos problemas, admitir que no lo estamos haciendo bien y empezar a pensar en la nueva persona que queremos ser genera redes neuronales nuevas.
Un plan de vida. Podemos acostumbrarnos a meditar unos minutos cada mañana, al levantarnos. Esto preparara nuestra mente, la serenara y equilibrara de modo que pueda generar más pensamientos positivos que negativos. Antes de salir, pensemos en quien queremos ser, que queremos que nos ocurra, que cambios deseamos, cuales son nuestros sueños… Los pensamos y los sentimos como si ya fuesen reales. Así empezaremos el día convencidos de que somos ya lo que queremos ser y tendremos un día brillante.

Reglas básicas de meditación
-Debemos tomar conciencia de la situación en la que nos encontramos, es decir, mirar el paisaje, los colores, sentir la brisa, las personas del tren, los olores de las calles, etc. Esta introspección se llama mente presente.
-Cuando algo sucede (o no sucede) contrariando nuestras expectativas, es importante detenerse un segundo y recordar que todo es efímero. Esto aunque parezca imposible también pasará.
-Aprovecha los pequeños descansos que te permita el ajetreo diario (un semáforo, el descanso del café o del cigarro) para sentir tu respiración con calma y agradecer el hecho de estar vivo.
-Acostumbra a bendecir cada lugar, persona o cosa y el beneficio que te brinda. Se agradecido con todo y todos.
-Visualizar el lugar de la naturaleza donde te sientes más a gusto (bastan solo unos minutos) te ayudará a encontrar la calma.



Buda ( Sidartha Gautama ) expuso en su mensaje “Las cuatro nobles verdades “
1.       Todo es efímero. Todo pasa. Si nos aferramos a las cosas, personas, circunstancias o lugares podemos sentir una gran insatisfacción cuando todo termina.
2.       La ignorancia es la causa del sufrimiento ¿Qué ignoramos? Ignoramos la ley de causa y efecto y sacamos a relucir nuestro ego, actuando sin pensar en los demás. Nos ponemos siempre en el centro sin darnos cuenta de que todo pasa y de que luego recogeremos los frutos de lo que sembramos.
3.       Si eliminamos el exceso de deseos e ilusiones, eliminamos la causa del sufrimiento.
4.       El camino que es preciso seguir para suprimir el sufrimiento y está basada en :

La moralidad: debemos evitar todo deseo negativo, deseando la felicidad del prójimo
Disciplina mental: Ayuda al ser humano a ver las cosas como son (contingentes, dolorosas, felices, insustanciales, etc.).
Sabiduría integra: Significa que las cosas como son contingentes pueden suceder o no. La aceptación es el pilar de la sabiduría.

Fuentes:
-Texto “25 grandes ideas”- La ciencia que está cambiando nuestro mundo, Robert Matthew.
-Texto Desarrolla tu cerebro, José Dispenza -bioquímico, con estudios de postgrado en neurología, neurofisiología, biología celular, genética, memorización, química cerebral, envejecimiento y longevidad y ejerce de quiropráctico
-Libro de Astrología octubre 2011
- La vanguardia es 6 /8/11- Adictos al miedo en familia-Doctor Carles Escera
Recopilado por: María Helena Bonilla
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