miércoles, 12 de octubre de 2011

Gracias Crisis



Nota: miremos primero el video y luego observemos nuestro entorno.


Al transcribir parte del texto del libro La Buena Crisis deseo transmitir a la conciencia general empezando por la mía, crisis no equivale a volver a tener, sino que hay que conseguir ser como dice el Alex Rovira autor de este fantástico libro.

Debajo de la alfombra del actual "no tener" que suponemos motivo de infelicidad ya asoman las consecuencias de la verdadera crisis: la de no ser. Es mucho dolor el que tenemos previsto albergar en nuestro planeta y nuestra tolerancia es peligrosa, porque muy poco se está haciendo para evitarlo. Para muestra, los males en la salud de la especie: hoy los trastornos mentales ya disparan más las enfermedades que las dolencias cardiovasculares y el cáncer, e influyen más en la calidad de vida que la artritis, la diabetes o las enfermedades cardiácas y respiratorias. A su vez, son los trastornos afectivos los causantes de estas disfunciones mentales comunes, entre las que destaca la depresión. De hecho, hoy, estar deprimido ocupa el cuarto lugar entre las causas de morbilidad y se prevé que en 2020 suba al segundo puesto.

Debemos empujarnos enérgicamente desde una visión unívoca hacia la bella dualidad: estamos en crisis, pero la grandeza de la vida sigue ahi. Porque lo que hoy es una aparente desgracia puede convertirse mañana en la circunstancia que definió una inflexión hacia la conciencia, la calidad, la humanidad, la ética y la belleza.

Gracias Crisis

Nuestros momentos de más lucidez suelen tener lugar cuando nos sentimos profundamente incómodos, infelices o insatisfechos. Pues es en estos momentos, empujados por nuestra insatisfacción, cuando salimos del camino trillado y empezamos a explorar maneras diferentes de hacer algo o respuestas más certeras (M.Scott Peck, Un camino sin huellas)

Agradecer las vicisitudes, preocupaciones, desplomes, cancelaciones de planes, sustos, por qué no llamarlos por su nombre. de este período de oscuridad económica y de posibilidades vitales guillotinadas?

La crisis puede proponernos que nos zambullamos en nuevos escenarios que aparecen de manera inesperada.

Nos fuerza a adaptarnos a las emergencias y nos zarandea para que nos demos cuenta de lo que somos capaces de conseguir. Hasta que no caemos no somos conscientes de nuestras capacidades porque todo nos resulta fluído, fácil.

Las crisis son la oportunidad para tomar consciencia, para abrir los ojos y ver aquello que no podíamos o no queríamos ver. Las crisis son el puente más seguro y sin embargo, menos transitado hacia estos territorios esenciales y valiosos de uno mismo.

Te daré un buen ejemplo de lo fructífero de la dificultad: el desarrollo de la CREATIVIDAD para salir adelante en paises con carencias, donde el INGENIO Y LA SONRISA, son los recursos que conforman no el sobrevivir, sino SUPERVIVIR.

Cuando caminas por la vida sin que únicamente te importe la cantidad y gozas con la calidad de tus actos y emociones, supervivies. Asi, en circunstancias desfavorables y hasta extremas, en Latinoamérica, Asia e incluso a no tantos metros de donde estás leyendo ahora, las personas se crecen, inventan, cultivan la esperanza, incluso intentan hacer germinar aquello que les dará de comer, aunque sea en raciones paupérrimas, se entusiasman con cada pequeño triunfo y confian en el prójimo para arrastrar el barco de la vida. Hablo de una superviviencia que aunque no exenta de privación, es rica en humanidad, una humanidad que se sorprende por la actitud de los ricos.

Un amigo colombiano Miguel, dice que los europeos sonreimos poco y nos amedrentamos a la primera de cambio. Tiene razón!!!! Deberíamos pensar seriamente si la única diferencia entre los mundos con diferentes velocidades es económica.

Aceptemos la gran ironía de la vida. La vida es igual a atravesar el páramo de la crisis. Vivir incluye la dualidad de la vida y la muerte. Es caer y levantarse. Es primavera y verano. Es inspiración y espiración. Es sístole y diástole. Es noche y dia. La dialéctica que generan las antítesis es el impulso en el que reside la vida. Te sonará irónico que afirme con rotundidad que CRISIS ES VIDA. La experiencia del sufrimiento nos brinda la llave de la transformación. Nos enfrentamos a una ruptura, si, pero también en positivo, para nosostros mismos y para los que nos rodean.

Cruzarse de brazos cuando hay un incendio es síntoma inequívoco de que un pirómano habita en nosotros. Basta ya de la queja estéril y cacareante, del suspiro resignado, la conversación pesimista, el aburrimiento, la inercia, la insatifacción, el vacío, la desidia, el futuro sin sentido. La rutina deriva en crisis porque el inmovilismo es insostenible, es literalmente, muerte.

Jorge Carvajar médico cirujano que se autodefine como un "carpintero de las almas", ha analizado con buen ojo emocional las consecuencias de la crisis económica que atravesamos y la angustia social que creemos que de ella se deriva. Bajo el acertado título de "la Contracción puede ser una bendición", Carvajal se alinea con los que estamos seguros de que sentirnos agradecidos, de forma sana y consciente, con lo critico no sólo es un gesto de responsabilidad, sino que nos conecta con nuestra humanidad. El médico y pensador describe en preciosas imágenes y metáforas lo que esta crisis nos regala: Una expansión interior, un encender del corazón para que la tierra sea hogar y hoguera. Perdimos el contacto con lo esencial cuando confundimos ser y tener, vivir y consumir, existir y cosechar. Y ¿qué hemos sembrado? La ilusión de una libertad sin responsabilidad. Una cultura es un cultivo y , para cultivar la nueva tierra, hemos de cultivar la tierra de nuestras relaciones humanas, pues de ella nace toda economía. Hemos de cultivar la tierra de todas nuestras religiones para que sean religiones del amor y el amor sea nuestra verdadera religión. No se puede expresar mejor.

El amor es la materia prima de grandes manufacturas humanas como la transformación, el sentido, la creatividad, la innovación, la r-evolución... Todo lo conforma, engarza, articula y resulta de una o varias crisis.

El tenor ciego Andrea Bocelli alaba el papel que la crisis ha tenido en su vida y en su carrera de la siguiente manera: Dudar no sólo te ayuda a crecer, sino que te libera de la obligación de estar siempre en lo cierto, que no deja de ser una forma de esclavitud. Paradójicamente, uno suele tener más razón cuando no desea demasiado tenerla. La duda es patrimonio de los fuertes, los débiles e inseguros no se pueden permitir ese lujo.. Sólo una mente abierta y porosa pregunta de manera genuina. Sólo una persona honrada admite la posibildad de estar equivocada. Y si, quizá la primera clave para cambiar en una situación crítica es la capacidad de cuestionarse y , de este modo, abrir la mente a otras posibles maneras de entender y construir la realidad.

Fuente: Texto La Buena Crisis Alex Rovira
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