sábado, 24 de septiembre de 2011

La Muerte



La vida no tiene  un solo valor, sea positivo o negativo. Morir es una forma de cambio y, como tal, debe ser vista dentro del marco más amplio del no cambio.  "La gente tiene una idea equivocada de la muerte- me comentó Maharishi, cierta vez- La ve como un final, pero en realidad es un principio" Se puede tomar esto como artículo de fe, pero para mi es la expresión realista de un hecho. En el flujo de la vida, la desrtrucción nunca se queda con la última palabra, en cada oportundiad , la creación saca un Fénix de las cenizas. Toda célula sabe como dividirse para formar dos células, todo átomo destrozado puede reagruparse en átomos nuevos, a cada pensamiento sigue una nueva inspiración. ¿Cómo, pues podemos aprender a vivir dentro de esta continuidad que es el todo de la vida? ¿ Qué hay de la devastación emocional de un padre cuando pierde a un hijo, de una esposa cuando muere su marido?

Estos sentimientos son naturales, por supuesto, hay dolor en la pérdida de cualquier ser amado. Pero el dolor no tiene por que ser profundo y duradero, si hemos absorbido la realidad de la vida como flujo eterno en el que no hay pérdidas ni ganancias, sólo transformación. Shakespeare escribió, en uno de sus sonetos : " Lloro por tener lo que temo perder", tal es el resultado inevitable del apego a la conciencia ligada con el tiempo. El nuevo paradigma sostiene que la conciencia es la fuente de la realidad, de la conciencia ligada con el tiempo y de la atemporal surgen dos tipos de realidad totalmente distitnos.

Resultados de la conciencia ligada con el tiempo:
envejecimiento, entropia, confusión, fatiga, represión, sensación de ser víctima, ansiedad de separación, conflicto, pesar, tristeza, encierro en el yo y el cuerpo, miedo, muerte.

Resultados de la conciencia atemporal:
libertad, autonomía, juventud, conocimiento de la realidad, energía ilimitada, emociones liberadas, expansión más allá del cuerpo y el yo, paz, poder, armonía, gozo.

Todos experimentamos aspectos de ambas realidades porque nuestra conciencia es fluída: puede traernos devastadores momentos de pesar y miedo y maravillosos instantes de paz y poder. Puede elegir entre identificarse con las limitaciones de un cuerpo físico y un yo egoista o liberarse en la trascendencia y la expansibilidad. Esta flexibilidad es el verdadero genio de la conciencia humana, pues deja todas las posibilidades abiertas. Sin embargo, obviamente hay grandes ventajas en vivir de modo permanente en la conciencia atemporal.

Los maestros espirituales de la India creen que el espíritu humano tiene una tendencia natural a buscar una libertad y una satisfacción sin límites. Como la Corriente del Golfo, que se abre paso invisiblemente a través del Atlántico, la mente humana contiene ocultas corrientes que impulsan nuestros pensamientos y emociones hacia una realidad superior.

En la India esto recibe el nombre de dharma, antigua palabra sánscrita que se puede traducir de diversas maneras.  Significa ley, orden, deber y conducto correcto. El dharma de una persona es su trabajo o su profesión, también es la responsabilidad para con su familia, el propósito superior de su vida y el ideal espiritual con el que está comprometido.

Fuente : Texto Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo- Deepak Chopra
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